Amor a Primera Vista


El matrimonio en la época de la Regencia - | Pinturas victorianas ...

Este escrito fue un ejercicio para mi clase de escritura creativa. Es la primera vez que escribo algo ambientado en la época victoriana. Como era un ejercicio rápido, decidí inspirarme en el libro que estaba leyendo en ese momento. 

¡Espero que te guste! 


Alec Randall, conocido entre la aristocracia como el duque de Ravenwood, se encontraba con su amigo de la infancia en una de las tantas fiestas que se celebraban en la temporada londinense llena de debutantes y casamenteras. Ambos se habían escabullido hacia uno de los balcones de aquella gran casa para escapar de todas las mujeres que querían cazar a dos peces gordos como ellos: su amigo como marqués de Haven y el cómo duque.

Esa noche el decidió tocar el tema del matrimonio y el amor como objetos de su burla. No entendía lo que era el amor y tampoco le interesaba entender. Para él era tan peligroso como la guerra y, si fuera por su propia decisión, nunca contraria matrimonio. Pero sobre sus hombros llevaba la pesada carga del ducado, que en algún momento lo pondría entre la espada y la pared para que se casara y engendrara un hijo. Un heredero. Como si ya no existieran bastante de ellos corriendo  por las calles de Londres.

No habían pasado diez minutos después de que su amigo y el hubiesen cambiado el tema a otro más interesante, como los caballos árabes que recién compró y estaba entrenando, cuando divisó a través del cristal de la ancha puerta del balcón a un ángel que le robó el aliento. Toda su atención fue robada por aquella menuda mujer que se encontraba aislada en una esquina evitando cualquier intento de conversación por parte de los demás jóvenes que se le acercaban. La verdad es que su rostro mostraba perfectamente lo que ella debía de estar sintiendo por dentro. Estaba aburrida y cansada.

Su amigo notó su distracción y lo llamó por su nombre. Él se disculpó y pasó a retomar la conversación en la parte que pudo recordar, sacando de su mente a ese chica simple y aburrida cuya apariencia le atraía inexplicablemente.

En ese momento el no era plenamente consciente de que se había enamorado, nada más y nada menos que a primera vista. La peor forma de enamorarse, según su parecer. Fue victima de lo que repelía.

Después de esa noche, el se encontró al ángel aburrido con mucha frecuencia. En el teatro, en las otras fiestas, en cenas y paseos por Hyde Park. Nunca se había fijado en ella hasta el aquella condenada fiesta. Ahora no dejaba de perseguirla con la mirada.

Unos días antes de que la temporada finalizara, la encontró paseando con quien debía de ser su dama de compañía. Siguió el impulso de acercarse a ambas sin detenerse a cuestionarlo. Se colocó frente a ellas, sonrío, hizo una reverencia y se presentó…

Lo demás, es historia." —Maya Tejada C.

 


0 Comentarios